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Star Wars casi no se realizó

En 1977, nadie en Hollywood apostaba un centavo por Star Wars.


La Fox le había dado a George Lucas 11 millones de dólares, un presupuesto modesto para la escala que él tenía en la cabeza, y había cedido los derechos de merchandising porque nadie creía que los juguetes de una película de ciencia ficción fueran a valer algo. Lucas los aceptó. Fue la decisión financiera más rentable de la historia del cine: los derechos de merchandising de Star Wars han generado más de 42.000 millones de dólares desde entonces.

Los actores tampoco lo veían claro. Alec Guinness, que interpretaba a Obi-Wan Kenobi, escribió en una carta a un amigo que el guion era "una basura galáctica" pero que el sueldo era bueno. Harrison Ford, que recordemos estaba instalando suelo en el despacho de Lucas cuando lo eligieron para Han Solo, dijo años después que durante el rodaje no entendía lo que estaba haciendo. Carrie Fisher tenía 19 años y acababa de terminar la Universidad. Mark Hamill llevaba años haciendo papeles secundarios en televisión.

Los tres llegaron al set de Elstree Studios en Inglaterra en 1976 sin saber que estaban a punto de cambiar la cultura popular del siglo XX.

La fotografía de ese año, sin disfraces, muestra exactamente eso: un grupo de actores jóvenes, sin estrellato todavía, antes de que los personajes que iban a interpretar se convirtieran en algo más grande que cualquiera de ellos.

Tres años después del estreno, George Lucas era uno de los hombres más ricos de Hollywood. Los derechos de merchandising que nadie quería valían cientos de millones. Y Harrison Ford, el carpintero que instalaba suelos, era la mayor estrella de acción del mundo.

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